Es decir, Croacia.
Sali con Kaerolik de Madrid despues de dos semanas de gracia en las que nos dedicamos a rellenar las reservas de emergencia (lonjas) y planear el viaje a grandes rasgos. En esos días tuve tiempo de recuperarme de la tos, leer un futuro clásico y cortarme el cabello yo mismo estilo La Castañeda. Lo mejor que encontramos fue un vuelo a Milan en el que llevamos a La Negra en una caja estorbosa a más no poder, pero que documentamos –increiblemente- sin problema alguno. Si, llevar una bici en el avión es posible con un cargo extra y dependiendo de la aerolínea y de lo oportuno de la compra del boleto puede llegar a costar casi un boleto de persona. Por cierto, gracias a Marco que sin su ayuda no hubiéramos podido llegar al aeropuerto a las inhumanas ¡4:00hrs de la mañana!
Al llegar al aeropuerto de Milan y después de investigar en varias agencias de renta de autos nos decidimos por Hertz (nota, igual que los vuelos también paga reservar autos y ferrys con anticipación) pero después descubrimos que los había aún mas baratos. Despúes de dar una vuelta por Milán salimos rumbo de Venecia, sin duda un plan de lo más original, y esa noche acampamos en el Lago de Iseo. Venecia nos sorprendió por que, contrariamente a lo que nos habían platicado, no estaba atestado ni apestaba a aguas negras. De hecho lo pasamos muy bien, lo que si es que encontrar estacionamiento fue un fastidio pero ¿en donde no? Mis 90 dias de permiso en la zona Shengen se terminaban y tenía que salir cuanto antes de la zona, con el poco tiempo que teníamos manejamos al sur hasta Montepulciano, donde pasamos a visitar a Abraham, mejor conocido como el Guapo, el Waper y (su preferido) el Wapertort.
Tomamos un Ferry a Croacia y hemos pasado las dos últimas semanas recorriendo la Costa Dálmata, en el Mar Adriático que no puede ser descrita con palabras. Kaerolik salió hoy por la mañana hacia Londres para visitar a sus parientes y ahora sólo quedamos La Negra y yo…
junio 07, 2011
mayo 10, 2011
Viejos amigos, buenos amigos
Y ¡cómo dependen los recuerdos de un lugar de la gente que visitamos! Cuando se la pasa bien se idealiza el recuerdo el lugar y cuando no, la memoria lo esquiva como suciedad en el pavimento. Los días que pasé en Bélgica visitando a Andy, Lisa, Nicole y su novio Marcus fueron fenomenales sobre todo por que hacía 8 años que no nos veíamos y al reunirnos fue como si nunca nos hubiéramos dejado de ver. La noche de ese primer día juntos derivó en una celebración de tal magnitud que al momento de escribir esto sigo recuperándome de las secuelas. Andy y Lisa viven en Gent, una pequeña ciudad al noroeste de Bruselas (a unos 30 minutos en tren). Antes de irme pensé que tenía que conocer Brujas (la ciudad claro, que para lo otro basta con salir de casa) y el veredicto: somos demasiados los turistas y curiosos, si tan sólo fuéramos la mitad… por otra parte el lugar en sí mismo es increíble.
mayo 09, 2011
Un viaje, un peregrinaje.
Al terminar el viaje de Ámsterdam salimos hacia París, cargamos pilas y volvimos al camino. Durante un par de días Elodie y yo viajamos de aventón (auto-stop) hacia Angers, una ciudad pequeña a unos 300 km al suroeste de Paris, donde su prima y su esposo construyen una casa ecológica. Ese fin de semana se reunirían amigos y parientes a ayudar a meter paja entre las paredes de madera como aislante térmico- según los expertos, no tan perfectamente combustible como suena. Después, al terminar el fin de semana, tomaríamos prestadas las dos bicicletas de sus primos y pasaríamos una semana viajando hacia el lugar donde viví como voluntario hace ocho años, Le Creneau, en el seno de la campiña francesa. A 50 km de Le Creneau hay un pueblo llamado Tronget donde un grupo conformado por 17 amigos compró una casa ruinosa pensando en un lugar de trabajo comunitario, de reunión y un pretexto para seguir en contacto, los parientes de Elodie y varias de las personas que participaron el fin de semana de la paja pertenecen a ese grupo y nos invitaron a una fiesta de cumpleaños en ese lugar. El plan era pedalear 450 km durante 7 días y llegar el sábado para la fiesta, en cierta forma lo conseguimos aunque una rodilla renuente nos obligó a reconsiderar nuestras opciones para el transporte. Volver al castillo era mi última obligación en la categoría de las cosas que simplemente se tienen que hacer (aunque no tengan sentido) y lograrlo supuso un enorme alivio.
¡Amsterdam!
Es difícil describir tanto lo que sucedió en Ámsterdam como la cuidad misma pero todo va relacionado. Pasamos cerca de una semana visitando a amigos de amigos y conociendo a los amigos de éstos últimos. Logramos hacer de un grupo de desconocidos una comunidad temporal en la que no había dos personas de la misma nacionalidad y el resultado fue, como suele suceder cuando no se planea demasiado, excelente. La ciudad (en mis ojos) es divertida, emocionante, bella, intrigante, antigua, inagotable. También está la cuestión del clima pero bueno, no hay lugar perfecto.
abril 05, 2011
Hola Países Bajos
Salí de Madrid hacia Ámsterdam el 30 de marzo después de realizar numerosos cambios al programa. Conforme iba coincidiendo con más y más amigos el tiempo de estancia se extendía y extendía y dos días de estancia se convirtieron en dos semanas. La primera parada sería en Groningen, una pequeña ciudad eminentemente estudiantil situada al Noreste de Ámsterdam y a unas 2:30 hrs en tren. Planear el viaje no fue difícil, viajé por Easyjet (con mochila, sin equipaje para hacerlo más barato) llegando al aeropuerto de Shipol en Amsterdam desde el cual se puede tomar el tren a varias ciudades de los Países Bajos y tiene página de internet para consultar las corridas. Al llegar se nota de inmediato que este es un paraíso para los ciclistas, no solamente el terreno es extraordinariamente plano y regular sino que también las calles y servicios públicos están diseñados o adaptados a sus necesidades, por lo cual no sorprende que en ciudades como Groningen constituyan una mayoría. Otro hecho curioso es que aunque el Neerlandés (Holandés) es notablemente difícil, la enorme mayoría de las personas hablan Inglés a un nivel muy bueno, lo que permite comunicarse con facilidad casi con cualquier persona.
He pasado unos días estupendos. Gracias a mi amiga Birgitte que ha sido mi “cicerone” he conocido buenos lugares, normalmente ocultos a los ojos de los turistas. También he tenido el placer de conocer a sus divertidas compañeras de la Maestría en Acción Humanitaria y acompañarlas en un viaje corto en bicicleta a uno de los muchos poblados pintorescos que rodean la ciudad.
Aprovechando la cercanía, decidí viajar un poco más y mirar por mi mismo el Mar del Norte para lo cual tomé un autobús en la central de Groningen con destino al Parque Nacional de Lauwersmeer. En el extremo norte (Lauwersoog) se puede abordar el Ferry hacia la isla de Schiermonnikoog la cual también tiene la calidad de Parque Nacional.
Podría entrar en detalles pero mejor pasemos a las fotos:
Adiós Groningen y hola Ámsterdam.
He pasado unos días estupendos. Gracias a mi amiga Birgitte que ha sido mi “cicerone” he conocido buenos lugares, normalmente ocultos a los ojos de los turistas. También he tenido el placer de conocer a sus divertidas compañeras de la Maestría en Acción Humanitaria y acompañarlas en un viaje corto en bicicleta a uno de los muchos poblados pintorescos que rodean la ciudad.
Aprovechando la cercanía, decidí viajar un poco más y mirar por mi mismo el Mar del Norte para lo cual tomé un autobús en la central de Groningen con destino al Parque Nacional de Lauwersmeer. En el extremo norte (Lauwersoog) se puede abordar el Ferry hacia la isla de Schiermonnikoog la cual también tiene la calidad de Parque Nacional.
Podría entrar en detalles pero mejor pasemos a las fotos:
Adiós Groningen y hola Ámsterdam.
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